El Gobierno Regional La Libertad ya le envió un oficio a la Defensoría del Pueblo para que exhorte a empresas como Hidrandina, Entel, Claro, Movistar, Bitel, MiFibra y Gases del Pacífico, definir una solución inmediata para no afectar desarrollo de megaproyecto.
El Gobierno Regional de La Libertad tiene previsto iniciar en diciembre la ejecución del proyecto vial más grande del norte peruano. Sin embargo, las interferencias de redes de gas natural, energía eléctrica y telecomunicaciones no han sido atendidas por las compañías responsables, generando un serio contratiempo en la programación establecida por la Región.
Oficio a la Defensoría del Pueblo
Ante esta situación, el representante de la Gerencia de Promoción de la Inversión Privada, envió un oficio a la Defensoría del Pueblo, solicitando la intervención de esta institución para el seguimiento y la gestión de liberación de las interferencias, asegurando el retiro y reubicación de estas estructuras.
El documento pone en evidencia la inacción por parte de las empresas Hidrandina, Gases del Pacífico, Movistar, Claro, Entel, Cala Servicios Integrales (MiFibra) y Bitel, pese a los reiterados llamados del gobierno regional.
“El diseño de la obra está prácticamente culminado, pero el principal obstáculo radica en las interferencias. Hemos informado a la Defensoría del Pueblo porque, salvo Sedalib, que viene avanzando, las demás compañías no han mostrado un compromiso para la atención inmediata. Necesitamos que ejecuten sus trabajos para poder cerrar el expediente técnico”, manifestó el funcionario.
Modernidad a través de OxI
La iniciativa contempla la construcción de una autopista de más de cuatro kilómetros, que conectará el óvalo El Milagro con el sector Los Cuatro Suyos. Pese a la importancia de esta infraestructura, las gestiones han quedado estancadas. Las firmas involucradas fueron notificadas hace más de un mes, y aun cuando la empresa encargada del expediente técnico ha remitido reiteradas cartas, no ha recibido respuesta alguna, lo que incrementa el riesgo de incumplir los plazos establecidos.
Este no es un proyecto improvisado: la elaboración del expediente comenzó en febrero, otorgando a las compañías de servicios tiempo suficiente para definir sus presupuestos y programar sus intervenciones. Sin embargo, la falta de coordinación está frenando el progreso de una obra que promete mejorar la movilidad urbana y dinamizar la economía de más de dos millones de liberteños.
El plan vial incluye puentes vehiculares, ciclovías, veredas y pistas de concreto rígido con diez carriles distribuidos en cinco calzadas. “Las empresas prestadoras deben actuar con urgencia. No podemos permitir que la inacción retrase una obra que se ejecutará bajo la modalidad de Obras por Impuestos (OxI) y que podría convertirse en referente nacional”, advirtió el representante, dejando en evidencia la necesidad de mayor responsabilidad empresarial en un proyecto de interés público.




